
Las plantas envasadoras de carbón se fabrican con el fin de envasar carbones clasificados que se utilizarán en viviendas e industrias. Pesando de forma semiautomática el carbón de entre 120 mm y 200 mm, dos transportadores dosificadores le permitirán envasarlo como una sola unidad de salida, lo que le ahorrará un tiempo valioso en el mantenimiento. En esta instalación, que está cerrada con una chapa trapezoidal, se realiza el pesaje y el llenado de bolsas. Está cosida con máquinas de coser fijas. Todos los lados de la planta se abren y cierran a petición del carbón contra factores externos.